El cuerpo diplomático rota sin parar: llegan las misiones extranjeras y regresan las argentinas. Instalamos y reinstalamos de punta a punta, con discreción total, para que la logística no le reste tiempo a la función.
Coordinamos directamente con la misión o el diplomático, con la discreción que requiere el rol.
Vivienda cerca de la sede, colegio internacional o bilingüe para los hijos, y mudanza de punta a punta.
La ciudad queda resuelta para que el diplomático se concentre en la misión, no en la logística.
Apenas asume, lo instalamos con su familia: vivienda cerca de la sede, colegio internacional o bilingüe y la ciudad resuelta. Un solo interlocutor, operativo desde el día uno.
Volver después de años es empezar de nuevo. Reinstalamos al diplomático y su familia de punta a punta, con un solo responsable: el regreso como cierre tranquilo de la misión, no otra misión.
Coordinamos la logística local — desde la llegada a Argentina o hacia el destino de regreso — trabajando junto con la mudanza internacional que gestione la misión o el diplomático.
Un solo interlocutor maneja toda la operación, sin intermediarios ni terceros expuestos a información sensible. La discreción no es un extra: es la condición de trabajo con cada misión.
Sí. Reinstalamos al diplomático y su familia de punta a punta al volver al país, con el mismo responsable único que en la llegada de una misión extranjera.
Sí. Gestionamos la búsqueda de colegio internacional o bilingüe cerca de la vivienda, según la edad y el idioma de los chicos.
Escribinos a contacto@mudateya.ar para coordinar una conversación con el equipo comercial.
Escribinos para coordinar la instalación o reinstalación con la discreción que la función requiere.